jueves 12 de junio de 2008

La violencia de unos pocos huelgistas deslegitima a todos

Mercados desabastecidos,500 millones de euros de pérdidas diarias en la economía española, 13000 vehículos que se dejan de fabricar y los empleados que los fabrican mandados por las empresas a casa, pero lo que es peor: un muerto y un herido grave.
Esta huelga que, en los prolegómenos, me parecía justa por las pretensiones que los convocantes perseguían ma he hecho cambiar radicalmente de opinión por la violencia de 'esos pocos' piquetes mal-llamados informativos que ha hecho que su protesta sea deslegitimada por ellos mismos. Han conseguido cabrear a multitud de inocentes ciudadanos que entendíamos sus peticiones iniciales pero que no han acabado entendiendo la agresividad con las que unos pocos las defienden.
Los ciudadanos hemos sido los grandes sufridores puesto que algunos se han quedado sin empleo, muchos sin poder cubrir sus necesidades alimenticias o de carburante, otros muchos arruinados por la huelga y otros sin poder acudir normalmente a su trabajo.
Todos nos acordamos de la Ley de Huelga cuando se suceden estos hechos. Debe ser tenida en cuenta ya su reforma. Sin retrasarlo más. Todos los trabajadores tendríamos que tener iguales derechos a hacer huelga o no hacerla y se nos tendría que defender nuestros derechos de una forma seria.
Le diría a la Ministra de las Igualdad o de las Miembras que tomara buena cuenta de lo acontecido en estos días y defendiese la igualdad de derechos entre los ciudadanos que queremos ir a trabajar frente a los ciudadanos que no quieren que vayamos. Eso sí es defender la igualdad y no las memeces del vocabulario que pretende instaurar. Bastante tenemos ya con aguantar el vocabulario que se emplea en las televisiones, 'mayormente'.
Dicho esto, me gustaría clamar a la razón de esa minoría huelgista y radical para que no recurriese a la violencia a la hora de defender lo que ellos creen como justo. Estoy seguro que muchos ciudadanos empatizaríamos con ellos rápidamente.

2 comentarios:

Mike dijo...

Lo cierto es que cada día se deslegitiman más. Hoy, ni el presidente de FENADISMER se pone al teléfono para atender a los periodistas.

cafebar_latapa dijo...

En primer lugar, debemos tener en cuenta que realmente no se trata de una huelga sino de un CIERRE PATRONAL. En esta mal llamada huelga no han sido los trabajadores de las empresas del transporte los que se han movilizado (la gente "va hasta el cuello" como para pensar en perder dias de trabajo para no llegar a fin de mes), sino que han sido los pequeños empresarios y autónomos del sector los que más se han movilizado.
Desgraciadamente los pocos "garbanzos negros" siempre se ven más que los "garbanzos blancos", y no hay ninguna movilización que justifique muertes o daños materiales a terceros.
Lamentablemente esa violencia sólo ha servido para criminalizar al sector del transporte; y los medios de comunicación haciendo "demagogía facil" no han ayudado a trasmitir a la sociedad el problema real que está suponiendo, y va a suponer, la crisis energética que plantea el alza del precio del petróleo.
No sólo el transporte, sino también los pescadores y agricultores, demandan acciones que impidan que el sudor y el fruto de su trabajo vaya a parar a las manos de las petroleras (y del gobierno que también gana tajada con la subida de los carburantes).
En la estructura de gastos de cualquier empresa del transporte, el combustible suponía el 30% de los gastos totales, con la subida experimentada en el último semestre ese porcentaje ha pasado a ser del 40%. Y si a eso le sumamos el descenso en la carga de trabajo, por la "inexistente" crisis, que implica una menor facturación: ¿dónde está la ganancia?.
La Ministra de Fermento (digo bien fermento, porque esto huele mal) le ha sido muy fácil dar el "chocolate del loro" para acallar las protestas. Pero si alguien se lee las 54 medidas pactadas verá que la concreción de las mismas deslumbra al lector.
Transportistas, agricultores y pescadores han sido los primeros en poner el grito en el cielo, pero estoy seguro que todos y cada uno de nosotros ponemos "ojos de plato" cada vez que vamos al surtidor y llenamos el depósito de nuestro automóvil.
Vayámonos preparando todos que la que viene no es pequeña.