Está de actualidad, y nunca mejor dicho, el informe PISA y todos los días algún diario hace mención a este informe que nos adelanta una visión objetiva de lo que ya todos conocemos. La calidad de la educación en España deja mucho que desear y el interés de los niños por aprender cada día es más bajo.
Al parecer se decía en algún sitio, que no quiero recordar, que el nivel formativo de los padres tiene mucho que ver en el fracaso educativo de los hijos. A mi entender, esto es rotúndamente falso. Eso no es verdad y es una manipulación malintencionada de la verdad.
Conozco muchos casos y alguno de ellos muy próximo, en el que el nivel educativo de los padres ha sido el acicate que ha impulsado a los mismos a darles una educación a los hijos superior a la que ellos han tenido o han podido alcanzar.
En la actualidad, el problema fundamental, ha sido el cambio en la estructura de la familia y en su funcionamiento lo que ha provocado este desajuste importante. Ya lo he dicho en algún artículo anterior, la calidad en el cuidado de la familia ha variado sustancialmente. Algunos dicen que dedican poco tiempo a sus hijos pero el poco tiempo que le dedican es de mucha calidad. Considero que eso es engañarse a sí mismos e intentarse exculparse de algo de lo que son conscientes y no quieren admitir y es que a los hijos hay que dedicarles tiempo.
Hace algunos años, y yo soy un afortunado en eso, la madre se dedicaba completamente a sus hijos y a la familia. Eso redundaba en un hogar sólido en el que todos recibían una atención de calidad y un cuidado muy especial. Pero cuidado, no estoy pregonando la vuelta de la mujer a casa, sino todo lo contrario. Creo que la mujer necesita realizarse profesionalmente y es justo, además, que pueda desempeñar un empleo acorde a su formación. Pero no es menos cierto que, tanto el padre como la madre, deberían de disponer de instrumentos para poder compaginar la vida familiar con la laboral. Para ello tiene un papel fundamental en la creación de esos instrumentos la Administración y las empresas.
Por todo ello, se tiene que lograr un gran pacto que corrija esta desatención a los hijos y que se fuerce una situación en la que los padres dispongan de flexibilidad horaria y otra serie de elementos que le permitan poder compaginar su trabajo con la educación de sus hijos. Porque, no olvidemos que todo el cuidado que se le pueda proporcionar a los hijos hoy redundará en la calidad humana y formativa que tengan éstos el día de mañana que serán los que tengan la batuta que dirija la orquesta de la vida.
Y quiero concluir este artículo de opinión con algo que dijo Juan Pablo II, hace ya algunos años, cuando recordó que "la familia es base de la sociedad y el lugar donde las personas aprenden por vez primera los valores que les guían durante toda su vida". Pues ahí queda eso.
miércoles 12 de diciembre de 2007
El informe PISA se olvida de algunas cosas
Publicado por
José Luis
en
13:00
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada